NOCHE PARA TEMBLAR

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 Afuera de la choza el viento seguía silbando con intensidad amenazando con una intensa nevada. Tan frío había sido el día que el aire me dejaba trazas de ventisca helada al rozarme el rostro mientras mendigaba por el pueblo, por ello, apenas había oscurecido me había dirigido a mi lóbrega mansión heredada de los abuelos, que está situada en el extrarradio de la aldea, justo donde arranca el monte de robles.

 

— Noche de lobos, Rubén,  me dije a mi mismo, al tiempo que refregaba las manos en busca de un poco de calor que pudiera transmitirme la piel.

 

Eché unos troncos a la lumbre de la desconchada chimenea que enseguida crepitó lanzando al aire miles de chispas encendidas. A continuación busqué en la alacena de la despensa algo que me sirviera de cena y opté por cortar un trozo de chorizo y algo de queso de cabra que comería con el mendrugo de pan duro que había quedado de la noche anterior.

 

 Sentado frente a la chimenea comencé a masticarlo acompañado de vino tinto de la zona, recio, con mucho alcohol decían, pero que calentaba la barriga tan pronto discurría por el interior del cuerpo.

 

Finalizado el modesto ágape me arrebujé en la manta que llevaba por encima y me quedé mirando el rojizo fuego que lentamente consumía los troncos. Apuré el último trago de la botella de ese vino duro que sin apenas darme cuenta me había bebido entera, y enseguida caí en un sopor adormecedor.

 

Desconozco cuanto tiempo estuve en ese trance, pero lo cierto es que me sobresalté al oir a lo lejos unos espeluznantes gritos salidos de la garganta de una mujer que debía estar enloquecida. Aún frotándome los ojos en espera que llegara algo de lucidez a mi mente, tuve un sentimiento de angustia al percibir mis oidos el desgarrado toque de difuntos proveniente de la rajada campana de la ermita del pueblo que a ratos traían las ráfagas del viento, recordando entonces la noche en que estábamos.

  

—¡ Es la noche de ánimas, Rubén ¡,  me reproché a mí mismo por el olvido. 

 

Trastabillando me incorporé de la silla al tiempo que se cayó al suelo la manta que me arropaba, y sin pérdida de tiempo me dirigí al pequeño arcón de madera sin labrar que reposa  próximo al jergón que me sirve de cama. Una vez abierto,  así con fuerza el objeto que buscaba y suspiré apoyándole contra mi pecho. Estaba allí y un año más podía cumplir el rito.

 

Un tanto más sereno, recordé las noches del largo y crudo invierno de la zona donde habito, en que nos sentábamos al calor de la chimenea rodeando al abuelo que nos contaba historias de brujas, seres mágicos y hechos prodigiosos. Todas las noches hacía referencia a una leyenda, a una fábula o sucedido fantástico…

 

Bueno, todas las noches no…. había una que era distinta…  era la noche en que se festejaba la llegada del imperio de las tinieblas, el momento para que los espíritus aflorasen y vagasen entre los vivos….la Noche de Ánimas…. , aderezada de rezos, toques de campanas y prendimiento de luces…

 

Y así, anualmente, esa precisa noche rememoraba cuanto había acontecido hacía muchos años cerca de la aldea, en lo alto de la loma de los robles, mientras en nuestros pequeños cuerpos sentíamos el escalofrío de un viento gélido y tenebroso que se colaba entre la ropa. 

 

 

Solemnemente, con la voz quebrada por la edad nos refería que en la loma se alzaba una cruz de piedra que los aldeanos conocían como la Cruz de las Animas, colocada allí en recuerdo de un joven mozo, honrado y generoso que, enamorado de una bella serrana de un pueblo próximo y correspondido por ella, soñaban felices con su matrimonio que iba a celebrarse al fin de las tareas agrícolas de aquel mismo año.

 

Más en su palacio de Valbuena vivía el poderoso señor, de negro pasado y turbia historia, dueño de vidas y haciendas, que esclavizaba a sus vasallos, siendo cruel y tirano con ellos.

 

El padre de la muchacha casadera, que tenía un hijo moribundo,  falto de recursos para poder atender los gastos que comportaba la enfermedad de aquél, se presentó ante el señor de Valbuena para suplicar ayuda en su miseria. Nada tenía para responder al préstamo, ya que él y sus hijos no contaban con más fortuna que el propio trabajo; pero ellos trabajarían más horas para devolver al señor lo que les prestara. Éste, que conocía a la bella hija del labriego, exigió como garantía la virtud de la muchacha. El padre, pensando que podría devolver el dinero, y ante la vida de su hijo en peligro, aceptó.

 

Llegó la fecha en que expiraba el plazo al que se había comprometido para la devolución del préstamo, que coincidía con la época en que debía contraer matrimonio la joven pareja. Al tirano no estaban en condiciones de devolverle el préstamo; pero él lo exigió sin demora…….

 

La víspera de la boda apareció el novio en el campo, muerto a puñaladas. Al principio se culpó al avaro; pero se descubrió más tarde que había sido la joven quien le había asesinado con la intención de matarse ella después.

 

Para ello llevó al novio a las afueras de pueblo; se sentaron en lo alto de la loma de los robles y allí dejó muerto a su amor clavándole un puñal en el corazón. Ella, enloquecida de dolor ante el cadáver de su amado, le faltaron fuerzas para suicidarse y desde entonces vagaba por los campos fuera de sí,  completamente alienadas sus facultades mentales….., habiendo sido vista algunas noches abrazada a la cruz que levantaron en  memoria del joven novio, deshecha de angustia y dolor…

 

 Unos fuertes golpes sobre la madera de la desvencijada puerta de la choza, acompañados de unos gritos horripilantes provenientes de una voz desgarrada y hueca, como de ultratumba, me sacaron de mi ensimismamiento:

 

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—Es ella, Rubén… es ella y viene a cumplir su venganza prometida…, me dije mientras un terrible frío me paralizaba las extremidades.

 

Temblando, a duras penas pude encender la vela bendecida que momentos antes había extraido del arcón…y cuando la tenue luz del pábilo iluminó algo más la lóbrega estancia cesaron los golpes y los lamentos, y se hizo un silencioso estremecedor….

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Suspiré profundamente y abatido me dejé caer sobre el jergón. Un año más había podido conjurar el peligro pese a haberme olvidado que esa noche era la Noche de las Ánimas… porque para mi desgracia yo, …yo soy el único descendiente vivo por línea directa de aquel malhadado señor de Valbuena…. 

 

© Rubén.

            

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7 respuestas a NOCHE PARA TEMBLAR

  1. Carmeli dijo:

    Caray Ruben, soy una miedicas, y estos relatos siempre me hacen temblar, menos mal que lo he leido a la luz de día.REcuerdo hace muchos, muchos años, en casa de la abuela a la luz y calor de la lareira nos contaba alguna que otra historia, yo solia con mis mamos intentar taparme los oidos e incluso los ojos, jejejeje me asustaba incluso ver a mi abuela Juanita (a la que recuerdo siempre vestida de negro con su panuelo a la cabeza ) mis herman@s y prim@os se reian de mi, porque decian que era mentira, pero yo no me las tenia todas conmigo.A proposito, el año que viene, me encargarè de que esa vela bendicida quede encendia antes de que entres en estado de sonnolencia, ummmmmmm que peligro tiene el vino Coidate meu meno, e lembra que unha meiga fica pertiño.QRT.

  2. Hari dijo:

    Siento más miedo del mundo real que del mundo de los espíritus, de la fantasía…Un Beso Rubén.Hari

  3. Amistad dijo:

    hola nenin, me hciste recordar muchas cosas, hace años cuando era una cria, asi a la luz de la lumbre, de un cocino, donde se cuara el samartino, ahi se contaban estas cosas, con algo de miedo y encogida, pero cuanto me gustaban, que bien se pasaba de aquella, ahora es todo tan distinto, muchas gracias por ponerlo y llevarme a esos gratos recuerdos feliz finde besos

  4. Amanecer dijo:

    El vino es traicionero querido amigo…Interesante historia, me ha gustado mucho, no me ha dado miedo, pero me ha gustado.Feliz fin de semana y buena noche de Ánimas, que mira que lo tienes crudo siendo el unico descendiente del señor de Valbuena.Besos

  5. JESUS dijo:

    ME HAS HECHO RECORDAR LA NOCHE DE DIFUNTOS QUE MI MADRE PONIA EN UNA CACEROLA CON AGUA UN POCO DE ACEITE Y PONIA ENCIMA UNAS LAMPARILLAS QUE CON EL ACEITE Y EL AGUA PUES FLOTABAN Y ESTABAN ENCENDIDAS Y UNA VELA POR CADA DIFUNTO DE LA FAMILIA ASI QUE SE JUNTABAN MAS DE UNA DOCENA DE VELAS Y DESPUES EL ROSARIO ENTERITO O SEA LOS 15 MISTERIOS DEL ROSARIO MAS UN PADRENUESTRO POR CADA DIFUNTO ASI QUE EMPEZABAS A LAS 10 DE LA NOCHE Y SE ACABABA LA FIESTA MISTICA A LAS 12-30 DE LA NOCHE Y ENTONCES EMPEZABA MI PADRE A CONTAR HISTORIAS DE SU GUERRA CIVIL Y NO PARABA HASTA LAS 2 DDE LA MAÑANA Y ANDA QUE NO SABIA HISTORIAS TETRICAS QUE A MI HERMANA PEQUEÑA Y A MI NOS ASUSTABAN UN MONTON Y DESPUES A LA CAMA CON MAS MIEDO QUE VERGUENZA Y HABIA UNOS MIXTOS QUE LES LLAMABAMOS LO CRIOS DE CAZOLETA YA QUE ERAN UNAS TIRAS DE PAPEL SEMIRIGIDO QUE EN UN LATERAL LLEVABAN COMO UÑAS DE UN MATERIAL EXPLOSIVO QUE RASCANDOLAS CONTRA EL SUELO PRODUCIAN CHISPAS YA QUE ESTABAN HECHAS DE UN POCO DE FOSFORO BLANCO PUES CON ESO LO MOJABAS UN POCO TE LO DABAS POR LA CARA Y ENTRABAS A UN SITIO OSCURO Y REFLEJABA TODO LA LUZ YA QUE COMO DIGO ERA FOSFORO BLANCO Y ANDA QUE NO HE DAO SUSTOS A MIS HEMANAS Y A MIS CRIOS DE CAMPAMENTOS CON ESAS COSAS.UN ABRAZO DE VERDAD SIN MIEDO A NADIE DEL MAÑO JESUS

  6. Ana Ligia dijo:

    Hola Ruben, que interesante leyenda, no me ha asutado porque es de dia, si lo hubiese leido de noche y visto esa aparición en la ventana, seguro que doy un grito, jajaa.A mi me encantan esas noches de amigos reunidos en la fogata, sea el dia que sea, eso sí, después no me haces ir a traer ni un vaso de agua a solas, jm, soy re miedosa con eso de los espantos, es que son para mi algo intangible y por lo tanto no puedo hacer nada, mientras que un vivo, se tendra que enfrentar a mis patadas, mordiscos o lo que fuese por salvaguardar mi vida.Cuídate un mundo Ruben y me alegro que hayas encontrado la candela bendecida.Un besoAnny

  7. Guaci dijo:

    Rubén que me has puesto los vellos de punta jejeje, he querido pasarme por aquí antes de volar para mi tierra donde voy a pasar el puente y vaya historia, como acostumbras siempre apareces de protagonista, sí, ya me explicaste el por qué, pero rey qué cosas te pasan…jejeje, anda que la música de Bach le cuadra al relato de maravilla, para asustarse como me ocurre a mí jejeje.Muchos besitos y cuidate mucho navegante intrépido, un beso muy fuerte.

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